En las últimas décadas, el diseño y la ingeniería de implantes dentales han experimentado un gran progreso. Estos avances han permitido que la tasa de éxito de los implantes dentales supere el 95 % durante más de 10 años. Por consiguiente, la implantación de implantes se ha convertido en un método muy eficaz para la recuperación de la salud dental. Con el auge de los implantes dentales a nivel mundial, existe un creciente interés en la mejora de los métodos de implantación y mantenimiento. Actualmente, se ha demostrado que el láser desempeña un papel fundamental en la implantación, la colocación de prótesis y el control de infecciones en los tejidos circundantes. Los láseres de diferentes longitudes de onda poseen características únicas que permiten a los odontólogos optimizar los resultados del tratamiento y mejorar la experiencia del paciente.
La terapia de implantes asistida por láser de diodo puede reducir el sangrado intraoperatorio, proporcionar un buen campo quirúrgico y disminuir la duración de la cirugía. Asimismo, el láser crea un entorno estéril óptimo durante y después de la operación, lo que reduce significativamente la incidencia de complicaciones e infecciones postoperatorias.
Las longitudes de onda comunes de los láseres de diodo incluyen 810 nm, 940 nm,980 nmy 1064 nm. La energía de estos láseres actúa principalmente sobre pigmentos, como la hemoglobina y la melanina entejidos blandosLa energía del láser de diodo se transmite principalmente a través de fibra óptica y actúa por contacto. Durante su funcionamiento, la temperatura de la punta de la fibra puede alcanzar entre 500 °C y 800 °C. El calor se transfiere eficazmente al tejido, vaporizándolo y cortándolo. El tejido está en contacto directo con la punta de trabajo que genera el calor, y el efecto de vaporización se produce en lugar de aprovechar las características ópticas del láser. El láser de diodo de 980 nm tiene una mayor eficiencia de absorción de agua que el de 810 nm. Esta característica hace que el láser de diodo de 980 nm sea más seguro y eficaz en aplicaciones de implantes. La absorción de la onda de luz es el efecto de interacción láser-tejido más deseable; cuanto mayor sea la energía absorbida por el tejido, menor será el daño térmico circundante al implante. La investigación de Romanos demuestra que el láser de diodo de 980 nm se puede utilizar de forma segura cerca de la superficie del implante, incluso con una configuración de energía elevada. Diversos estudios han confirmado que el láser de diodo de 810 nm puede aumentar la temperatura de la superficie del implante de forma más significativa. Romanos también informó que el láser de 810 nm podría dañar la estructura superficial de los implantes. El láser de diodo de 940 nm no se ha utilizado en la terapia de implantes. Según los objetivos tratados en este capítulo, el láser de diodo de 980 nm es el único que se puede considerar para su aplicación en la terapia de implantes.
En resumen, el láser de diodo de 980 nm puede utilizarse de forma segura en algunos tratamientos de implantes, pero su profundidad, velocidad y eficiencia de corte son limitadas. La principal ventaja del láser de diodo reside en su pequeño tamaño y su bajo coste.
Fecha de publicación: 10 de mayo de 2023
